
Vuelo los caminos que para sí trazaron los vientos.
Moro el destino trashumante
de las hojas secas,
la danza de los entes
que se desprendieron de su raíz.
¿Cuánto me separa del suelo?
¿Cuánto para ser reina en los charcos?
Mi mensaje cifrado de rizos de agua
quedará huérfano en las orillas de esta desazón,
y quizá descompuesto,
muerto al fin.
Mustio.
Agotado de intentos por escapar.